Redacción

Uno de los hábitos que más se ha promovido en el mundo es el lavado o la higiene de manos, como parte esencial de una cultura de autocuidado y prevención. La higiene de las manos es la medida más eficaz para controlar las infecciones.

La mugre que se acumula en las manos puede ser contenedor de bichos mismos que también pueden generar problemas respiratorios e incluso diarreas, al mismo tiempo, que se pueden presentar problemas en las uñas como hongos por la falta de aseo o no realizarse la limpieza adecuadamente

El lavado de manos, es la acción de limpiar las manos con agua y jabón, que deben realizar todos los seres humanos con el objetivo de desinfectarlas para evitar la propagación de microorganismos, los cuales pueden ingresar al cuerpo al tocar nuestra nariz, ojos y boca, señaló la Coordinadora de Salud Municipal, Victoria Mercado Sánchez.

“Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta técnica debe durar de 40 a 60 segundos y no olvides realizarla cuando llegues a tu trabajo antes y después de estornudar, ir al baño, ingerir alimentos, de realizar la higiene en el paciente, de que realices una curación, de preparar y suministrar medicamentos, si usas gel antibacterial, la técnica dura de entre 20 y 40 minutos, recuerda tu salud está en tus manos”, precisó la funcionaria.

Asimismo, la coordinadora dijo que otros de los daños a la salud a los que se enfrentan por no lavarse las manos, es que se puede producir infecciones que son prevenibles como resfriados que pueden llegar a complicarse hasta convertirse en una neumonía y necesitar de una unidad de cuidado intensivo, o en el peor de los casos llevar a la muerte, además de la intoxicación por alimentos al contaminarlos con microorganismos, lo que se conoce como enfermedades diarreicas agudas.

La coordinadora precisó que cuando no hay un lavamanos cerca y no es posible contar con agua y jabón, el alcohol o gel antibacterial es una alternativa fácil, rápida y segura que puede llevarse en la maleta siempre.

Formas correctas de desinfección de manos:

 Lavado de manos (técnica publicada por la OMS), esta técnica de lavado de manos con agua y jabón deberá durar entre 40 y 60 segundos.

¿Cómo lavarse las manos?

  • Mójese las manos;
  • Deposite en la palma de la mano una cantidad de jabón suficiente para cubrir todas las superficies de las manos;
  • Frótese las palmas de las manos entre si.
  • Frótese la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa;
  • Frótese las palmas de las manos entre si con los dedos entrelazados;
  • Frótese el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta, agarrándose los dedos;
  • Frótese con un movimiento de rotación el pulgar izquierdo, atrapándolo con la palpa de la mano derecha y viceversa;
  • Frótese la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación y viceversa;
  • Enjuáguese las manos con agua;
  • Séquese con una toalla desechable;
  • Sírvase de la toalla para cerrar el grifo;
  • Sus manos son seguras.

 Higiene de manos usando alcohol gel: la duración de esta técnica deberá durar entre 20 y 30 segundos y según la OMS debe realizarse de la siguiente manera:

¿Cómo desinfectarse las manos?

  • Deposite en la palma de la mano una dosis de producto suficiente para cubrir todas las superficies;
  • Frótese las palmas de las manos entre sí;
  • Frótese la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa;
  • Frótese las palmas de las manos entre si con los dedos entrelazados;
  • Frótese el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta, agarrándose los dedos;
  • Frótese con un movimiento de rotación el pulgar izquierdo, atrapándolo con la palpa de la mano derecha y viceversa;
  • Frótese la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación y viceversa;
  • Una vez secas, sus manos son seguras.

La técnica de lavado de manos deberás realizarla:

  • Cuando llegues a tu trabajo y al terminar tu jornada laboral.
  • Después de estornudar, toser o limpiarte la nariz.
  • Antes y después de ir al baño.
  • Antes y después de ingerir alimentos.
  • Antes y después de realizar la higiene del paciente.
  • Después de manipular ropa sucia.
  • Antes y después de que realices una curación.
  • Antes y después de preparar y administrar medicamentos.
  • Antes y después de realizar extracciones de líquidos biológicos, punciones.