1. Por: Annia García

Titular de la Secretaria de Promoción Política de la Mujer del PAN Jalisco

México se encuentra en una encrucijada histórica. Lo que el oficialismo intenta presentar como una simple “reforma de austeridad” es, en realidad, un caballo de Troya diseñado para desmantelar las instituciones que tantos años y luchas nos costó construir. Desde Acción Nacional lo decimos con claridad: la reforma electoral de Morena no busca modernizar, busca controlar.

Uno de los puntos más alarmantes de esta propuesta es la reducción drástica del financiamiento público. No nos engañemos: reducir estos recursos sin fortalecer la fiscalización no combate la corrupción, la legaliza. Al debilitar el apoyo institucional, Morena abre de par en par las puertas para que el dinero del crimen organizado dicte quiénes pueden competir y quiénes no. Esto es especialmente peligroso para la equidad de género; sin controles claros, las mujeres quedamos más vulnerables ante estructuras de poder fácticas e ilegales.

Asimismo el corazón de nuestra democracia es la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE). La intención de centralizar funciones y debilitar al órgano electoral nos regresa a las épocas más oscuras del siglo pasado, cuando el gobierno era juez y parte en las elecciones. Como bien ha señalado nuestro presidente nacional, Jorge Romero, “sin un árbitro autónomo no hay elecciones libres”. Si el gobierno escribe las reglas y además controla al árbitro, la pluralidad política simplemente deja de existir.

La reforma también pretende eliminar mecanismos de representación proporcional bajo el falso argumento del ahorro. La realidad es otra: buscan fabricar mayorías legislativas artificiales que no reflejan el voto real de la gente. Quieren una democracia de una sola voz, silenciando a las minorías y a la oposición que representamos a millones de mexicanos que no coinciden con el proyecto autoritario actual.

No es exageración llamar a esto la #LeyMaduro. Estamos viendo el mismo guion que se aplicó en Venezuela: vaciar las leyes de contenido democrático, capturar las instituciones y eliminar los contrapesos.

En el PAN no defendemos el dinero público, defendemos los controles que garantizan que tu voto valga. Debilitar al árbitro no ahorra dinero, nos cuesta la libertad. Como mujeres y como ciudadanos comprometidos, no permitiremos que conviertan a México en un régimen donde el poder se hereda y la disidencia se persigue. La democracia mexicana se defiende hoy, o se pierde para siempre.

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